martes, 22 de enero de 2008

Algunas consideraciones sobre el proceso del Convenio Colectivo del Ayuntamiento de Puebla de Cazalla.

Algunas consideraciones sobre el proceso del Convenio Colectivo del Ayuntamiento de Puebla de Cazalla.

Desde primeros de noviembre el SAT, recién implantado, ha estado atento a la problemática no sólo de sus afiliados, sino de todo lo que acontece a los trabajadores de la Puebla. Ello lo decimos, ahora en diciembre, apenas hace un mes constituidos en la localidad. Saber las limitaciones humanas y materiales en cuanto a recursos, no así a nivel de ideas y acción, para un colectivo de la izquierda revolucionaria y nacional andaluza, es algo con lo que contamos. Para nosotros no es ni bueno ni malo, sino un principio de realidad objetivo y por otra parte una consideración previa para que tanto los demás trabajadores como el pueblo en general, valore las circunstancias y el valor de cada acción.

En anteriores legislaturas hemos de lamentar que tanto unos como otros no movieran hilos para tratar el convenio, siendo el punto álgido con Emilio Pozo, que no sólo no quiso tratar el tema con los trabajadores, sino que jamás dio la información necesaria y correspondiente para poder seguir los cauces que hay para haber elegido el comité de empresa. Quizá por eso, a parte de la convocatoria un día antes de elecciones a representantes y la no comunicación de tal evento, fue lo que propició que esas elecciones fueran un fiasco, aparte de un fraude, en la cual no sólo no fue a votar nadie sino que al no haber ido nadie (por desconocimiento del hecho) legalmente esa votación quedó impugnada y anulada.

Como decíamos, desde primeros de noviembre el SAT pudo saber de boca del alcalde tras presenciar el pleno de aprobación de presupuestos, la predisposición de la nueva alcaldía de acometer la tarea de dotar de un Convenio Colectivo a los trabajadores municipales, convenio que ya hacía falta tras más casi 30 años sin él. Decir por otra parte que el SAT fue el único sindicato presente en ese pleno.

Nosotros, aprovechando nuestra presencia ya en la localidad y viendo la nueva coyuntura, que creemos que es favorable a tal negociación y aprobación del Convenio, como sindicato hemos contactado con los trabajadores a través de una hoja informativa pidiendo elecciones sindicales y de cómo el SAT ve el proceso del Convenio y como se debería desarrollar; también hemos hecho una convocatoria el día 30 de noviembre con la asistencia de nuestro abogado, para todos los trabajadores municipales en la cual íbamos a dar el borrador de Convenio propuesto por nosotros así como cuantas dudas, demandas, sugerencias, etc. se propusieran. Hemos de decir que sólo se presentaron 2 personas. ¿Cómo valorar este hecho?

El SAT ha tenido noticias no sólo de personas independientes, sino de gente afín a CCOO de que habría “gente” que no iba a permitir nuestra presencia. Nosotros, en el documento que entregamos a los trabajadores decíamos: “Desde el SAT repudiamos toda acción de cualquier otro sindicato, que olvidando la defensa de los intereses de los trabajadores, se dedique a fastidiar, molestar o entorpecer el actuar del SAT. Defendemos la pluralidad y esta diversidad y juego limpio debe ser respetada por todos. Lo que realmente subyace en todo esto es el poder de legitimación para negociar, de unos y otros y quien debe llevar las negociaciones, poder de negociación que puede ser bien o mal usado.”


Hemos notado en algunas personas al entregarle la convocatoria un cierto recelo a nuestro actuar, con comentarios en un tono ciertamente no amigable, que han venido de gente afín a CCOO y UGT. En muchos de esos comentarios hemos notado que existe una cierta consigna de que no se deje intervenir al SAT en el proceso de elecciones sindicales, negociación y aprobación del Convenio, intentando desmoralizar directamente al sindicato (cosa imposible, desde aquí lo decimos) o bien, aprovechando el nombre y la fama de los dos sindicatos del régimen para presentarlos como únicos interlocutores válidos y representativos. Frases del tipo “¿sabéis que CCOO también se está moviendo”? o “¿ayer estuvisteis solos, no?” (por la convocatoria), para acto seguido afirmar que la mayoría de gente está afiliada a CCOO y UGT. Todo ello, y que muchos no asistieran a la convocatoria del SAT denota muy bien la consigna interna que están lanzando tanto CCOO como UGT.

La lástima es que estos dos sindicatos, con tantos afiliados que dicen tener en el ayuntamiento no hubieran nunca forzado a la negociación al ayuntamiento en casi 30 años para tener el Convenio o que al menos no hubieran tomado alguna medida de presión ante la pasividad de las sucesivas alcaldías. Es algo que desde el SAT nos preguntamos soberanamente. Sólo nos consta que un afiliado a la UGT movió algo el tema bajo el Gobierno PSOE, costándole una cierta marginación y “mal rollo” con el resto.

Parece que han esperado que el SAT tuviera que constituirse en la localidad e intervenir en el tema del Convenio Colectivo Municipal para ponerse las pilas. Tanto mejor entonces, si aún queriéndonos marginar, abocamos a otros sindicatos inactivos a proceder a algo que se debería haber hecho en estos 30 años de alcaldías municipales.

Formalmente no hemos sido ni contactados ni invitados a ninguna toma de contacto con otros sindicatos. Para los sindicatos del régimen simplemente no existimos, aunque se evidencia, en estos comportamientos, que lejos de creer realmente que no existimos, sí les importamos y mucho, puesto que para ellos les suponemos un problema, de ahí a que en la práctica nos intenten marginar. Y quizá lo hagan aprovechando que muchos trabajadores tienen cierto miedo a presentarse, pero lo que no podrán hacer es callarnos.

Por ello hasta entonces, el SAT ha hecho lo que tenía que hacer como sindicato. Hemos dado tanto una hoja explicando nuestra posición en el convenio como una convocatoria con abogado incluido, así como la entrega en mano, tanto de los anteriores documentos como del Borrador de Convenio propuesto por el SAT. Y seguiremos dando la información necesaria y que creamos oportuna al personal laboral del ayuntamiento, no quepa duda.

El SAT elaboramos un convenio que recoge los derechos reconocidos a los trabajadores, incluyendo a quienes no pudieran estar dentro de ese convenio, siendo nosotros favorables a la aplicación de su convenio correspondiente, para así poder regular y normalizar todo trabajador/a al servicio de la Corporación Municipal.

Nuestro Borrador de Convenio recoge lo mejor de todos los convenios de la zona (firmados por UGT o CCOO en otros pueblos), para así poder tener un convenio que creemos digno para los trabajadores, compensatorio por tantos años sin convenio y que los trabajadores municipales de la Puebla no tengan un convenio más bajo que el otros pueblos más pequeños como Badolatosa, Casariche, etc. Un convenio que hemos elaborado, que creemos esta al nivel que se merece un Ayuntamiento que se precie y a sus trabajadores. Por eso, no entendemos que reuniendo lo mejor de dichos convenios de la comarca, firmados por CCOO y UGT, aquí en la Puebla se quiera presentar lo que ellos han firmado en otros pueblos como algo “descabellado”, quedando claro que lo único que les importa a CCOO y UGT más que la defensa de los trabajadores, el reconocimiento de sus derechos y un convenio digno es aislar al SAT de todo contacto con los trabajadores y aislarlo de cualquier negociación. Un sectarismo que para nosotros es repudiable y condenable.

Cuando nosotros hemos hablado de que queríamos un convenio de máximos y no de mínimos nos referíamos a lo anterior. No estamos por defender un convenio que sea peor que el de otros pueblos más pequeños, ni un convenio que no recoja los derechos mínimos e indispensables, recogiendo así la totalidad de ellos. Desde el SAT nunca hemos dicho que defenderíamos un proyecto de convenio desorbitado en el sentido laboral ni un proyecto que provocara una brecha entre la economía de un trabajador de otro sector con un trabajador municipal, así como tampoco defendemos que el Ayunta-miento tire la casa por la ventana, sin por eso renunciar un ápice de ningún derecho. A dios lo que es de dios y al cesar lo que es del césar.

Lo que desde luego no estamos para nada de acuerdo es en la consideración que hacen CCOO y UGT del convenio. Quieren firmar un convenio que no recoja lo mínimo indispensable, es decir que no recoja todos los derechos, y hacerlo en sucesivas negociaciones en años posteriores. Van con el susto por bandera camuflado de prudencia y esa no es actitud a nuestro juicio para ir a negociar ningún convenio, porque así sólo se pueden conseguir recortes y más recortes. Si ahora los trabajadores municipales que ven que hay una buena coyuntura para aprobar un convenio, aceptan eso se pueden encontrar con un solución que puede ser bloqueada, porque IU puede perder la alcaldía lo mismo que la perdió en su día el PSOE y desde luego, bajo gobierno PSOE a juzgar por la experiencia, no creemos que se vaya a negociar un buen convenio, suponiendo claro, que quisieran negociarlo, tal como no sucedió bajo sus mandatos. Precisamente porque ahora hay una buena coyuntura, por los años sin convenio y porque ahora hay una buena oportunidad, desde el SAT creemos que el convenio no se puede partir en dos mitades, una a negociar la primera vez y la otra a negociar en la siguiente legislatura dentro de 4 años, sino que es el momento de conseguir lo que debería haber estado establecido hace ya muchos años.

Otra de las carencias que vemos en el proceso es la absoluta inexistencia del carácter de clase de la lucha. No se plantean las cosas ni se hablan como clase trabajadora unida, como trabajadores frente a Corporación sino cada uno con su chiringuito y sin pensar en las consecuencias para la conciencia de clase que significa callar, alejar o desactivar el carácter de clase del Convenio Colectivo. La profundización en la toma de conciencia de las condiciones del Pueblo Trabajador y el pensar que cualquier decisión tiene un carácter eminentemente de clase es algo fundamental para saber donde nos encontramos.

Veremos que nos depara el proceso en los próximos meses, pero si se consigue un convenio a la baja, no sera el SAT quien pierda sino los trabajadores municipales y toda la clase obrera en particular. En cada derrota concreta, hay una derrota general. Pero sobre todo, si se consigue un mal convenio, estaremos igual que cuando no lo había. Ahí queda. Esperamos la reflexión de los trabajadores y que tomen la posición correcta.

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